Injertos -de púa y de yema-

Existen diversos tipos de injertos si bien en este punto trataremos los dos tipos más comunes: de púa y de yema.

Injertos de púa: Se deben recoger las púas en invierno y mantenerlas envueltas en un papel absorbente mojado y en un frigorífico, el mejor momento para los injertos de púa es aquel previo a la primavera –cuando la savia empieza a subir- y eso será en la luna nueva del mes de abril en los frutales de pepita (manzanos y perales) en los frutales de hueso será en la luna de marzo (ciruelos, cerezos, melocotoneros, etc). Las púas seleccionadas han de ser bien seleccionadas. Para el injerto de púa debemos disponer de un árbol patrón de base, un peral silvestre para los manzanos y perales o un ciruelo o guindo para los cerezos.

El patrón de base ha de ser robusto de un grosor superior a centímetro y medio o dos. Se corta a una altura prudente, no muy alta (60 – 80 cm del suelo). Con cuidado se prepara la superficie del corte con una navaja y se hace una sección en el diámetro del tronco hacía abajo, una hendidura de unos 3 cm de profunda. Se preparan dos púas por árbol cortando en forma de cuña y conservando la corteza de fuera; se insertan las púas en la hendidura con la ayuda de una cuña de madera central que abrirá la hendidura y apretará al soltar. Finalmente se cubre toda la herida del árbol con pasta cicatrizante y con cinta para proteger la entrada de aire, que no se mueva y que no entre humedad. La primara savia que suba por el árbol servirá para cicatrizar las púas al pie y posteriormente se producirá el crecimiento de las ramas salidas de las púas.

Injertos de yema: primeramente seleccionaremos las yemas cortando de un árbol de la calidad deseada una yema en forma de triángulo, separando los lados del mismo medio centímetro de la yema; con la punta de una navaja despegamos la piel y con ello la yema, se guarda con mucho cuidado. En el pie a injertar se hacen dos cortes en forma de T, se separa con una navaja la piel y se incrusta el triángulo con la yema selecta. Finalmente se aprieta bien con cinta y con la llegada de la savia las heridas cicatrizaran y la yema brotará una rama; al final de la primavera cuando esto suceda se corta el tronco por encima del brote de la yema injertada. Se pueden colocar varias yemas en cada árbol y cortar todas las demás ramas.